Bajo el sol de Perú conservan intactos, imponentes legados prehispánicos, de ahí que cuente con una gran cantidad de sitios arqueológicos, razón por lo cual el turismo receptivo que recibe sea, mayormente, de carácter cultural y de aventura.
Pero, además, el Perú es prodigo en su naturaleza cuenta con 84 de las 104 zonas de vida existentes en el planeta por lo que tiene una gran diversidad de animales y plantas.
Pero el Perú no solo es turismo de cultura o naturaleza, sino que también goza de playas muy bonitas e ideales para pasar las vacaciones. Los peruanos ofrecen sus 3 mil kilómetros de playas a orillas del océano Pacífico (desde el limite con Ecuador hasta la frontera con chile) en la que se puede apreciar un autentico rosario de playas, bahías y pequeños pueblos de pescadores.
La costa peruana sorprende por su agreste belleza, en ellas tenemos que distinguir dos grupos norte y sur, siendo Lima el punto central. Las playas del norte son diferentes a las del sur, lo que le ofrece al turista una mayor variedad para sus gustos. Las del sur, están expuestas a las corrientes como la de Humboldt, por la que son muchísimo más frías, y las del norte, que son playas tropicales con aguas cálidas en donde los encantos playeros se acentúan, el sol se hace eterno, las aguas se tornan cálidas.
Es así como las playas del norte peruano están experimentando un “boom” turístico no solo de turistas procedentes de otras ciudades del Perú, sino también de turistas llegados de otros países sudamericanos. Además, esto ha propiciado que la capacidad hotelera haya crecido enormemente en los últimos años.
En Tumbes, la ciudad costera más norteña del Perú y región fronteriza con el Ecuador y por tanto la más alejada de Lima, el verano es eterno –entiéndase por verano los 365 días el año- y la geografía paradisiaca, sus hermosas playas son ideales para el relax o la practica de deportes de aventura, donde también se encuentran diversos ecosistemas como los esteros y manglares, el bosque seco ecuatorial (Parque Nacional Cerros de Amotape) y el bosque tropical del Pacífico (Zona Reservada de Tumbes). Más del 30% del territorio ha sido declarado Área Natural Protegida.
La proximidad a la Línea Ecuatorial hace de las playas de Tumbes, un lugar ideal para la práctica del surf, el buceo, la pesca, o simplemente para los veraneantes en busca de sol y calor. Punta Sal es considerada una de las mejores playas del Perú por su arena blanca y su rica vida marina; la caleta Zorritos es conocida por su mar tranquilo y la variedad de peces.
Al norte de la ciudad de Tumbes se encuentra Puerto Pizarro, famosa por sus islas y por un criadero de cocodrilos tumbesinos, especie única en el Perú y en peligro de extinción, además es punto de partida para visitar el Santuario Nacional Manglares, inusual espacio de verdor en la aridez costera, compuesto de formaciones vegetales en forma de extensos bosques acuáticos que crean un singular ambiente entre el río y el mar, es hábitat de diversas aves. Es también un lugar donde se pueden encontrar abundante conchas negras y cangrejos, base de la exquisita gastronomía local.
Más al sur, se encuentra la ciudad de Piura, en la que destaca el desierto de Sechura, la más grande del Perú. Esta ciudad cuenta con una gran variedad de hermosas playas siendo Máncora la que se revela como el rincón marítimo con mejores alternativas y ofertas turísticas. Sus aguas tibias, sus olas surferas, su excelente clima y vientos parejos (ideales para el kitesurf y windsurf) la convierten en un lugar soñado. Se encuentra ubicado a 182 Km. al norte de la ciudad de Piura, posee una playa de arena blanca y mar cálido todo el año; excelente para la práctica de deportes acuáticos como el surf, pesca submarina. También se puede realizar inspección de diferentes parajes ecológicos como las pozas de barro medicinales y el coto de caza El Angolo.
Eso no es todo, el mar norteño es más que perfecto para la pesca de altura. Estupendos marlines, meros y peces espadas, entre otras especies, son capturados en Los Órganos y Cabo Blanco, esta última es una caleta de pescadores que además es concurrida por los surfistas de todo el planeta debido a que tiene una ola izquierda de calidad mundial porque posee uno de los tubos más perfectos que existen. Ernest Hemingway, quien visitó la caleta en uno de sus viajes de placer para dedicarse por entero a la pesca del merlín, y en la que se habría inspirado para escribir su famosa novela El Viejo y el Mar.
Hechizos de arena en las playas norteñas, donde los frutos del mar son la base de una excelente gastronomía, con grandiosos potajes como el ceviche de pescado, mariscos y conchas negras (célebres por sus supuestas propiedades afrodisíacas) y una diversidad de recetas con langostas, cangrejos, langostinos y finos filetes de mero y corvina.
No se resista más y déjese seducir por el vaivén de las olas, por la tibieza de la arena y los susurros refrescantes del viento…


