
Cada vez en Europa está calando más fuerte la fiesta de Halloween, quizás porque sea una manera más divertida de celebrar el día de todos los Santos, dejando a un lado la triste tradición española de ir a los cementerios y comer buñuelos de viento.
Disfrazarse de de algún ser terrorífico, y salir a disfrutar de la noche los muertos vivientes, queramos o no aceptarlo, mola. Actualmente estoy en Vancouver, Canadá, Halloween se vive el puro estilo americano, todos los comercios, restaurantes, pub, etc., están listos para la noche del sábado, donde se celebran las mayores fiestas de Haloween de la ciudad. El lunes en el día mágico. Las puertas de las casas ya están listas con terroríficas decoraciones que nada tienen que envidiar a las conocidas casas del terror. Los niños están locos por salir a la calle y recoger caramelos en todo el vecindario. Yo a mis 30 años, y la primera vez que estoy en un país anglosajón en está fecha, lo estoy viviendo son una ilusión que rejuvenece. Tengo una larga lista de fiestas de Halloween en Vancouver, me costará decidirme.


